1 de abril de 2010 / 21:34 / en 8 años

Show sexy al estilo Las Vegas revive teatro de revista en Berlín

Por Christopher Lawton

BERLIN (Reuters) - Por años, el histórico teatro Friederichstadtpalast de Berlín fue escenario de espectáculos de revista que parecían tan antiguos como la ciudad misma.

El famoso teatro en el corazón de la antigua Alemania Oriental incluso tuvo una producción llamada “100 años de Berlín”.

Ahora, tras años de lucha, el teatro de 1.895 asientos -que se hace llamar el “más grande y más moderno palacio de espectáculos” de Europa- comenzó a tener presentaciones ante un gran público, atrayendo a audiencias internacionales jóvenes, impulsando ventas de boletos y logrando grandes ganancias.

Su actual show “Qi” -con decenas de actos que desafían la gravedad realizados por artistas de todo el mundo- es en gran parte el responsable de la recuperación.

El espectáculo fue creado por el director general Berndt Schmidt, quien se hizo cargo del Friederichstadtpalast en 2007 tras dirigir teatros en Stuttgart.

Lo que encontró en Berlín, dice, era un teatro en “crisis”. Las ventas de boletos en el gran teatro, probablemente uno de los edificios más costosos construidos en la Alemania Oriental comunista cuando fue completado en 1984, bajaron a 370.000 de un punto máximo de 500.000.

El teatro, que tiene un amplio escenario de 2.144 metros cuadrados al cual llaman el mayor en el mundo, tenía una pérdida de cuatro millones de euros en 2007 y se mantenía con vida mediante subsidios estatales.

Las revistas -tradicionalmente espectáculos teatrales de múltiples actos con música, baile y comedia- trataban temas como la brujería en la Edad Media, o eran sobre Casanova, el amante del siglo XVIII, y utilizaban música de Moulin Rouge, el cabaret del siglo XIX de París.

“El negocio era malo”, dijo Schmidt en una entrevista con Reuters. “Eramos muy anticuados. Cuando muestras un show antiguo, tienes una audiencia antigua”, agregó.

Así que decidió reformar el teatro alejándose de sus raíces tradicionales alemanas y creando una revista al estilo Las Vegas para una audiencia internacional más amplia.

Entrenó a los 60 bailarines de ballet clásico del Friederichstadtpalast en estilos de danza moderna, jazz y hip hop. Dijo a la orquesta que tocara música de Madonna y Kylie Minogue. Envió a cazatalentos a todo el mundo a buscar trapecistas y acróbatas, y eliminó casi todo el diálogo.

“Las revistas tienen que ser sexy”, dijo Schmidt, de 46 años. “Se trata de cuerpos hermosos, cuerpos de mujeres y hombres”, concluyó.

Editado en español por Ricardo Figueroa

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