4 de octubre de 2010 / 9:59 / en 7 años

Un pionero en fertilidad gana Nobel de Medicina 2010

Por Mia Shanley

<p>Foto de archivo del fisi&oacute;logo brit&aacute;nico Robert Edwards en el Bourne Hall de Cambridgeshire, Inglaterra, jul 26, 2003. Edwards, cuyo trabajo llev&oacute; al primer "beb&eacute; de probeta", gan&oacute; el premio Nobel de Medicina o Fisiolog&iacute;a 2010, dijo el lunes el instituto que otorga el galard&oacute;n.</p>

ESTOCOLMO (Reuters) - El fisiólogo británico Robert Edwards, cuyo trabajo llevó al primer “bebé de probeta”, ganó el premio Nobel de Medicina o Fisiología 2010, dijo el lunes el instituto que otorga el galardón.

El Instituto Karolinska de Suecia galardonó a Edwards, de 85 años, por llevar felicidad a personas con problemas de fertilidad en todo el mundo.

Conocido como el padre de la fecundación in-vitro (FIV) Edwards recibió el premio de 10 millones de coronas suecas (1,5 millones de dólares) por lo que el instituto calificó como un “hito en el desarrollo de la medicina moderna”.

Unos cuatro millones de niños han nacido desde el primer bebé de probeta en 1978 gracias a las técnicas desarrolladas por Edwards junto con un colega ya fallecido, Patrick Steptoe, dijo el instituto en un comunicado.

“Bob Edwards cambió el modo de pensar la concepción de bebés”, dijo el doctor Alan Thornhill, director científico del Centro de Fertilidad, Ginecología y Genética London Bridge.

La Iglesia Católica Romana se opone fuertemente a la FIV y la considera una afrenta a la dignidad humana que destruye más vidas de las que crea, debido a que los científicos descartan o almacenan los embriones fertilizados que no usan.

“La fertilización in vitro ha llevado a la deliberada destrucción de millones de embriones humanos”, dijo el profesor David Albert Jones, director del Centro de Bioética Anscombe, un instituto católico de investigación en Oxford, Inglaterra.

FELIZ CUMPLEAÑOS, LOUISE BROWN

Edwards y Steptoe, un ginecólogo, trabajaron pese a la oposición de iglesias, gobiernos y muchos medios de comunicación, así como a un intenso escepticismo de sus colegas científicos. También tuvieron problemas para financiar su trabajo y tuvieron que depender de fondos donados de forma privada.

Finalmente, en 1968, desarrollaron métodos para fecundar óvulos humanos fuera del cuerpo.

Trabajando en la Universidad de Cambridge, empezaron implantando embriones en madres infértiles en 1972. Sin embargo, varios embarazos no siguieron adelante y acabaron en abortos espontáneos debido a lo que después descubrieron eran fallos en el tratamiento hormonal.

En 1977, probaron un nuevo procedimiento que no implicaba tratamientos hormonales y dependía en su lugar en el momento exacto. El 25 de julio del siguiente año nació Louise Brown, el primer bebé de probeta.

“Estimamos mucho a Bob y estamos encantados de felicitarlo personalmente a él y a su familia”, dijo Brown en un comunicado emitido junto a su madre. La mujer, que ahora tiene 32 años y estuvo siempre en contacto con Edwards, está casada y tuvo un hijo al que concibió de forma natural.

Su nacimiento fue una sensación mediática, ya que planteó interrogantes sobre ética médica, inquietudes religiosas y despertó la curiosidad humana básica. Muchos se preguntaron si un bebé concebido mediante FIV crecería con normalidad.

“Estudios de seguimiento a largo plazo han demostrado que los niños de FIV son tan sanos como otros niños”, dijo Karolinska.

DIFERENCIAS EN EL ACCESO

Edwards y Steptoe fundaron la primera clínica de FIV en Cambridge en 1980. Poco después, nacieron miles de niños mediante esta técnica en Gran Bretaña, Estados Unidos y otros puntos del mundo.

Tom Mathews, el director médico de la clínica, fue presentado a Edwards en 1983 y quedó impresionado por su pasión por la FIV.

“Como persona siempre encontraba el tiempo de hablar con los pacientes acerca de lo que estaba ocurriendo en el laboratorio y se regocijaba con cada niño que nacía con la fertilización”, dijo.

Los procesos de FIV son ahora muy habituales. Hasta el 1 y el 2 por ciento de los bebés del mundo occidental son concebidos mediante métodos de FIV, dijo el miembro del comité Christer Hoog, profesor de biología celular.

Sin embargo, el acceso al tratamiento varía en todo el mundo. Muchos sistemas de salud europeos lo financian, pero la Sociedad Estadounidense de Medicina Reproductiva dice que la FIV en el país norteamericano puede costar hasta 12.400 dólares.

Al padre de la FIV, que tiene cinco hijas y 11 nietos, lo motivó el deseo de ayudar a las familias.

“Lo más importante del mundo es tener un niño”, dijo Edwards, citado por su clínica. “No hay nada más especial que un niño”, agregó.

Steptoe falleció en 1988. Edwards, que está enfermo, no estaba disponible para hablar con los medios. Pero su esposa Ruth dijo en un comunicado que la familia estaba emocionada y encantada con el premio.

“Su dedicación y determinación, pese a la oposición de muchos sectores, condujeron a la exitosa aplicación de su método pionero”, señaló.

El de medicina es tradicionalmente el primer premio Nobel que se concede cada año. Los premios de Ciencia, Literatura y Paz fueron los primeros que se otorgaron en 1901 según el testamento del inventor de la dinamita y hombre de negocios Alfred Nobel.

(1 dólar = 7,046 coronas suecas)

Reporte adicional de Kate Kelland y Peter Griffiths en Londres, Maggie Fox en Washington y Simon Johnson y Adam Cox en Estocolmo, Tom Heneghan en ParÌs, Traducido por Redacción Madrid, editado por Hernán GarcÌa y Lucila Sigal

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below