27 de marzo de 2012 / 11:59 / en 6 años

Papa llega a La Habana con rezo por "renovación" en Cuba

Por Rosa Tania Valdes y Nelson Acosta

<p>El Papa Benedicto XVI durante una misa masiva en Santiago de Cuba, mar 26 2012. El Papa Benedicto XVI visitar&aacute; el martes el santuario de El Cobre, una peque&ntilde;a localidad cerca de Santiago de Cuba que acoge a la Virgen de la Caridad, un s&iacute;mbolo nacional que ha dado fuerza a la Iglesia para pujar por un mayor papel en medio de las transformaciones que encara la naci&oacute;n socialista. REUTERS/Osservatore Romano/Pool SOLO PARA USO EDITORIAL</p>

LA HABANA/SANTIAGO (Reuters) - El Papa Benedicto XVI se preparaba para reunirse el martes en La Habana con el presidente Raúl Castro tras rezar a la Virgen de la Caridad por una “renovación” en Cuba, cuyo Gobierno insistió en que el modelo político socialista no es negociable.

El Santo Padre pidió a los cubanos construir una sociedad “abierta y más justa” durante su multitudinaria misa el lunes en Santiago, primera parada de un viaje de tres días que muchos esperan genere mayor apertura en el país para tratar temas sensibles como derechos humanos y libertades políticas.

El Papa rindió homenaje a la pequeña estatua de la patrona nacional en el 400 aniversario de su descubrimiento en el mar por unos pescadores en santuario de El Cobre, donde lo recibieron obispos y habitantes del lugar al ritmo metálico de un Ave María interpretado por una “steel band”.

“He confiado a la Madre de Dios el futuro de su Patria, avanzando por caminos de renovación y esperanza, para el mayor bien de todos los cubanos”, dijo el Papa en su visita al santuario, ubicado a pocos kilómetros de Santiago.

Sin embargo, el Gobierno reiteró el martes que las reformas económicas implementadas para modernizar su modelo centralista de corte soviético no se filtrarán al área política, donde rige un sistema de partido único, el Estado controla los medios de comunicación y el ideario marxista es oficial.

“En Cuba no va a haber una reforma política. En Cuba estamos hablando de la actualización del modelo económico cubano que haga nuestro socialismo sustentable”, dijo Marino Murillo, vicepresidente del Consejo de Ministros y supervisor los cambios económicos oficiales.

Las transformaciones que impulsa el Gobierno han permitido a los cubanos por primera vez desde el triunfo de la revolución en 1959 comprar y vender libremente casas y autos, adquirir tierras para el cultivo y ampliar el emprendimiento privado en áreas antes reservadas al Estado como el turismo y la hostelería.

“Ojalá la visita del Papa ayude a que Cuba cambie mucho más. Se ven mejoras, pero queda mucho por hacer”, dijo Yamila Hidalgo, una desempleada de 42 años.

IGLESIA EN ESCENA

La reunión del obispo de Roma con el mandatario cubano coronará un largo camino en la mejora de las relaciones de Iglesia-Gobierno, que se inició con la histórica encuentro entre el fallecido Juan Pablo II y Fidel Castro en 1998.

Raúl Castro y Benedicto XVI, vistos como líderes menos carismáticos pero más pragmáticos que sus predecesores, buscan cimentar una alianza clave cuando La Habana recaba apoyos para actualizar la economía sin renunciar a su esencia comunista y la Iglesia busca un mayor peso social en la isla caribeña.

En la tarde, el jefe del Estado Vaticano podría encontrarse también con el líder histórico de la revolución, y con su aliado venezolano, Hugo Chávez, quien está en Cuba para tratarse con radioterapia el cáncer que le fue diagnosticado el año pasado.

Sin embargo, no está previsto que dé audiencia a grupos opositores, que se quejan de que las autoridades mostrarán a Su Santidad una realidad sesgada, mientras el Gobierno los acusa de estar a sueldo del Estados Unidos para desestabilizar al país.

“He suplicado a la Virgen Santísima por las necesidades de los que sufren, de los que están privados de libertad, separados de sus seres queridos o pasan por graves problemas de dificultad”, dijo el Papa en una aparente referencia a los presos políticos y los exiliados que no pueden regresar Cuba.

La procesión de la sagrada imagen por toda la isla el año pasado, que atrajo a cientos de miles de cubanos, fue una muestra de la creciente influencia de la Iglesia y el resurgir de la fe en un país que fue oficialmente ateo hasta 1992.

“Quedan muchos aspectos en los que se puede y debe avanzar, especialmente a la aportación imprescindible que la religión está llamada a desempeñar en el ámbito público de la sociedad”, dijo el Papa, de 84 años, en la misa del lunes.

A su llegada al país procedente de México, Benedicto XVI habló de la necesidad de lograr “justicia, la paz, la libertad y la reconciliación”, lejos de los frontales comentarios que precedieron su llegada sobre el fracaso del comunismo en Cuba.

Sin embargo, el Santo Padre, que también había criticado los 50 años de embargo económico estadounidense sobre Cuba, mantuvo su visión de que el país necesita nuevas vías y modelos para avanzar y que la Iglesia está dispuesta a ayudar.

Las reformas impulsadas por Raúl desde que asumió oficialmente la presidencia en el 2008 tras la renuncia de su hermano por motivos de salud han generando ilusión y temor en un país acostumbrado a la omnipresencia estatal. Algunos piden más celeridad, otros no quieren ni hablar de más transformaciones.

“Nuestro modelo no debería ser cambiado. Otros países deberían seguir el ejemplo de Cuba”, aseguró Juana Niris Pérez, camarera de 55 años en un hotel estatal en Santiago, quien alabó las educación y la salud gratuitas.

MAS ALLA DE LA RELIGION

La Virgen de la Caridad es un icono que trasciende la religión: reverenciada por los primeros nacionalistas cubanos, su imagen acompañó a muchos de los rebeldes que subieron a la Sierra Maestra liderados por Fidel Castro y Ernesto “Che” Guevara para derrocar al dictador Fulgencio Batista en 1959.

La madre de Fidel y Raúl dejó unas pequeñas estatuillas de oro de sus hijos para pedirle a la Caridad por la victoria de los rebeldes y Ernest Hemingway donó a la Virgen la medalla del Premio Nobel de Literatura que ganó en 1954, aunque ya no está en exhibición desde que “desapareciera” un par de días en 1986.

En el modesto santuario de El Cobre, el Papa fue testigo de la reverencia nacional a esta advocación de la Virgen, a la que miles de cubanos acuden cada año para rogar por favores de todo tipo, desde enfermedades hasta obtener una visa para viajar al exterior, o agradecer su intercesión en momentos difíciles.

“Gracias querida madre (Virgen) por todo lo que me has concedido. Por favor, ayúdame para pronto estar junto a la familia”, escribió un ex capitán del Ejército, mientras depositaba sus preciados grados en la capilla de las ofrendas el día antes de la visita papal.

Trofeos, pelotas de béisbol, medallas, máscaras de carnaval, sillas de ruedas, mechones de cabello y hasta latas de cerveza adornan el altar de la pequeña efigie.

“Esta es una especial de práctica de devoción, espiritismo y hasta de santería. Y es una manera de perder el miedo con estas prácticas religiosas”, explicó a Reuters el sacerdote del santuario, Jorge Palma, sobre un país donde proliferó el sincretismo religioso tras años de anticlericalismo radical.

Reporte adicional de Enrique Andrés Pretel y Rosa Tania Valdés. Editado por Silene Ramírez

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