3 de febrero de 2015 / 19:09 / en 3 años

¿Quiere aterrizar en la Luna? Hable con la FAA

CABO CAÑAVERAL, EEUU (Reuters) - El Gobierno de Estados Unidos tomó un nuevo, aunque preliminar, paso para impulsar el desarrollo comercial de la Luna.

Una Luna llena vista desde Lagos, dic 17 2013. El Gobierno de Estados Unidos tomó un nuevo, aunque preliminar, paso para impulsar el desarrollo comercial de la Luna. REUTERS/Akintunde Akinleye

Según documentos obtenidos por Reuters, compañías estadounidenses pueden reclamar una parte del territorio lunar a través de un proceso existente de licencias para lanzamientos espaciales.

La Administración Federal de Aviación (FAA, por su sigla en inglés), en una carta que envió a fines de diciembre a Bigelow Aerospace y que no fue divulgada, dijo que la agencia pretende “apalancar la autoridad existente de la FAA de licencias para lanzamiento para impulsar las inversiones del sector privado en sistemas espaciales, asegurando que las actividades comerciales pueden llevarse a cabo sobre una base de no intromisión”.

En otras palabras, dijeron expertos, Bigelow podría establecer uno de sus hábitats inflables propuestos en la Luna, y esperar tener los derechos exclusivos de ese territorio, así como de áreas vinculadas que puedan ser explotadas para minería, exploración y otras actividades.

Sin embargo, la carta de la FAA destacó una preocupación señalada por el Departamento de Estado de que “el marco regulatorio nacional, en su forma actual, no está preparado para permitir que el Gobierno de Estados Unidos cumpla con sus obligaciones” bajo un tratado de Naciones Unidas de 1967, que, en parte, determina las actividades en la Luna.

El Tratado de Naciones Unidas sobre el Espacio Ultraterrestre requiere, en parte, que los países autoricen y supervisen las actividades de entidades no gubernamentales que operan en el espacio, incluyendo el satélite de la Tierra.

También prohíbe armas nucleares en el espacio, así como un reclamo nacional sobre cuerpos celestes, y estipula que la exploración espacial y el desarrollo debería beneficiar a todos los países.

“No le dimos (a Bigelow Aerospace) una licencia para aterrizar en la Luna. Estamos hablando de una revisión de carga que podría potencialmente ser parte de un pedido futuro de una licencia de lanzamiento”, dijo el autor de la carta de la FAA, George Nield.

“Pero cumplió con el propósito de documentar una propuesta seria para que una compañía estadounidense se involucre en esta actividad que tiene implicaciones de política de alto nivel”, dijo Nield, administrador adjunto de la Oficina de Transporte Comercial de la FAA.

“Reconocemos la necesidad del sector privado de proteger sus activos y al personal en la Luna o en otros cuerpos celestes”, escribió la FAA en la carta a Bigelow Aerospace.

La compañía, con sede en Nevada, está desarrollando los hábitats espaciales inflables.

Bigelow solicitó el comunicado de política de la FAA, que supervisa el transporte comercial espacial en Estados Unidos.

La carta extiende el ámbito de la FAA desde licencias de lanzamiento a actividades planeadas por compañías estadounidenses en la Luna, una región regida solo por el acuerdo de la ONU de casi 50 años atrás.

Pero la carta también señala que deberá hacerse más trabajo legal y diplomático para regular el potencial desarrollo comercial de la Luna y otros cuerpos extraterrestres.

“Es una mentalidad y un abordaje un poco como del medio oeste en este momento”, dijo John Thornton, presidente ejecutivo de Astrobotic, una startup de transporte y servicio lunar que compite en el concurso XPrize de exploración de la Luna, apoyado por Google, por 30 millones de dólares.

Entre los temas pendientes figura la propiedad lunar y los derechos minerales, algo discutido y pospuesto en la década de 1970 en una propuesta de la ONU llamada Tratado Lunar. Fue firmada sólo por nueve países, entre ellos Francia, pero no por Estados Unidos.

“Es importante recordar que muchos países sin participación en el espacio tienen compañías nacionales vinculadas a actividades espaciales comerciales. Definitivamente querrán ser parte del proceso de regulación”, dijo Joanne Gabrynowicz, profesora de derecho espacial en la Universidad de Misisipi.

Se espera que Bigelow Aerospace comience a probar el hábitat espacial a bordo de la Estación Espacial Internacional este año.

La compañía pretende operar puestos orbitales para clientes, incluidas agencias gubernamentales, organizaciones de investigación, empresas y hasta turistas. A eso le seguiría una serie de bases en la Luna desde el 2025, un proyecto que se estima costaría unos 12.000 millones de dólares.

Editado en español por Patricia Avila

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