3 de mayo de 2010 / 14:36 / hace 8 años

RESUMEN 3-BP trabaja febrilmente para frenar derrame crudo EEUU

Por Matthew Bigg

<p>Un reportero observa la contaminaci&oacute;n petrolera en la costa de South Pass, Lusiana. Mayo 2 2010. La gigante de energ&iacute;a BP Plc, cuya reputaci&oacute;n fue golpeada por un catastr&oacute;fico derrame de petr&oacute;leo que amenaza las costas del Golfo de M&eacute;xico, dijo el lunes que trabaja para frenar la emanaci&oacute;n submarina y reiter&oacute; su promesa de pagar la limpieza y compensar los da&ntilde;os. REUTERS/Carlos Barria</p>

VENICE, EEUU (Reuters) - La gigante de energía BP indicó el lunes que había logrado algunos progresos en su intento por bloquear un pozo de petróleo dañado en el lecho marino del Golfo de México dos semanas atrás, que causó una gigantesca fuga de crudo frente a la costa de Estados Unidos.

La compañía británica trabaja para cubrir una pérdida de casi 1,6 kilómetros bajo la superficie del océano, mientras la Casa Blanca aumentaba la presión sobre la compañía para limitar una catástrofe ambiental y un desastre económico para un área de pesca de alta calidad y esparcimiento turístico.

BP dijo que su personal había terminado de construir una cúpula de acero y cemento de 74 toneladas que la empresa piensa bajarla para cubrir una de las tres fugas que hay en el fondo del mar.

”La cargaremos en un barco mañana, junto con otros equipos que van asociados, y la transportaremos al lugar, dijo Doug Suttles, jefe de operaciones de la unidad de producción y exploración de BP, en una rueda de prensa.

En la noche del domingo la firma también comenzó la perforación de una nuevo pozo de alivio, diseñado para tapar la pérdida de petróleo, añadió. Sin embargo, esa operación demoraría entre dos o tres meses hasta completarse.

La Administración Nacional Oceanográfica y Atmosférica proyecta que el derrame, que continúa esparciéndose cada vez en un área mayor de las aguas del Golfo, se moverá el martes hacia el este y el oeste , pero no necesariamente al norte, en dirección a la costa.

Los esfuerzos por prevenir el avance de la marea negra sobre las costas de cuatro estados han sido dificultados durante días por mares agitados y olas de gran tamaño, pero los pronósticos indican que se avecina un clima más calmo.

“El tiempo tormentoso se está despejando en este momento”, dijo Shawn O‘Neil, meteorólogo del Servicio Nacional de Clima en Nueva Orleans.

“Los vientos serán suaves y variables hasta el viernes. Tendrán un clima mucho mejor para hacer lo que tienen que hacer”, añadió.

Miles de barreras de contención fueron desplegadas a lo largo de la costa de los estados en peligro para intentar bloquear la llegada del crudo a las playas y a reservas naturales en el área.

A medida que las aguas ennegrecidas por el crudo rodean las costas de Luisiana, BP recibía fuertes críticas y una presión creciente del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para frenar lo que se está convirtiendo en el peor derrame petrolero en la historia estadounidense.

La Casa Blanca enfatizó nuevamente el compromiso del presidente estadounidense, Barack Obama, para asegurar que BP pague el precio” “El compromiso que el presidente hizo ayer es que la parte responsable pagará por esto y la parte responsable es BP”, afirmó el portavoz Robert Gibbs.

El fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, dijo que el Departamento de Justicia forma parte de la investigación oficial sobre el derrame, producido luego de la explosión y hundimiento de una plataforma que perforaba un pozo para BP, pero un funcionario aclaró que no se trata de un proceso criminal.

Holder envió dos funcionario de justicia de alto rango a Nueva Orleans. “Estamos allá para intentar asegurar que BP se haga cargo de su responsabilidad en el derrame”, afirmó.

Las autoridades dan por muertas a las 11 personas que desaparecieron en el accidente.

Los mercados británicos estaban cerrados el lunes, aunque las acciones de BP que cotizan en Fráncfort abrieron con una baja del 8 por ciento y perdían un 7 por ciento a media jornada, frente a la caída de un 0,3 por ciento del índice de petróleo y gas STOXX Europe 600.

En tanto, los precios del petróleo operaron por encima de los 86 dólares el barril.

La enorme mancha de crudo cubre un área estimada de 208 por 112 kilómetros y amenaza el transporte, la vida salvaje, las playas y una de las zonas de pesca más fértiles de la nación.

El Gobierno estima que 795.000 litros de petróleo al día están siendo vertidos en el Golfo, y Obama calificó la situación como “un desastre ambiental masivo y potencialmente sin precedentes”.

El presidente ejecutivo de BP, Tony Hayward, tenía programado reunirse con los secretarios de Interior y de Seguridad Nacional y otros funcionarios estadounidenses para discutir sobre cómo controlar el creciente derrame.

Analistas dicen que los costos totales del derrame tras la explosión y el hundimiento de una plataforma de perforación operada por la suiza Transocean hace casi dos semanas podrían superar los 14.000 millones de dólares.

BP dijo la semana pasada que estaba desembolsando unos 6 millones de dólares diarios, junto a su socio en el pozo, Anadarko Petroleum, para limpiar la mancha del derrame y admitió que la suma subirá fuerte una vez que llegue a tierra en forma masiva.

BP también utiliza robots acuáticos para intentar reparar el equipo diseñado para prevenir explosiones, un mecanismo que falló y no logró retener al crudo tras el accidente.

Personal de BP han comparado esa tarea con realizar “una cirugía a corazón abierto a 1.500 metros de profundidad y en la oscuridad”.

Las autoridades restringieron por 10 días la pesca en un área entre Luisiana y Florida para evitar cualquier posibilidad de que alimentos marinos contaminados lleguen a los puntos de venta al consumidor.

La industria pesquera del Golfo es la segunda de Estados Unidos detrás de la de Alaska y provee la mayor parte de las ostras y los langostinos del país.

Muchas de las comunidades costeras que están en la ruta de la mancha de crudo, incluyendo Venice, fueron devastadas por el huracán Katrina en 2005.

“Es catastrófico, como Katrina”, dijo Frances Lacross, un residente local.

El desastre inminente en el Golfo amenaza con eclipsar al protagonizado en 1989 por el Exxon Valdez en Alaska, el mayor derrame de petróleo que tuvo Estados Unidos hasta el momento.

Reporte adicional de Kelli Dugan en Mobile, Chris Baltimore, Anna Driver y Kristen Hays en Houston; Tom Bergin en Londres, Pascal Fletcher en Miami; Editado en español por Damián Wroclavsky

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