15 de julio de 2011 / 22:12 / en 6 años

REPORTE ESPECIAL-Slim, en la mira de reguladores mexicanos

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<p>Foto de archivo del empresario mexicano Carlos Slim durante una ceremonia en Puerto Pr&iacute;ncipe, jun 17 2010. Primero le fijaron una multa r&eacute;cord. Despu&eacute;s le negaron una licencia para ofrecer servicio de televisi&oacute;n. Ahora, los reguladores mexicanos investigan si el magnate Carlos Slim ingres&oacute; al negocio de la televisi&oacute;n por la puerta trasera. REUTERS/Stringer</p>

Por Patrick Rucker y Elinor Comlay

MEXICO DF (Reuters) - Primero le fijaron una multa récord. Después le negaron una licencia para ofrecer servicio de televisión. Ahora, los reguladores mexicanos investigan si el magnate Carlos Slim ingresó al negocio de la televisión por la puerta trasera.

Tres años después de que el gigante de telefonía fija Telmex, que pertenece a Slim, y la firma de televisión satelital paga Dish México formaron una poderosa alianza para ofrecer TV a precios reducidos, los reguladores están revisando nuevamente el acuerdo.

Los rivales de Telmex se han quejado por años de que esa asociación violaba las reglas que impiden a la empresa de Slim acceder al mercado de televisión.

Una investigación de Reuters reveló que el regulador antimonopolios del país, la Comisión Federal de Competencia (CFC), se está preguntando si la unión entre el hombre más rico del mundo y Dish México es legítima.

La mayor empresa de TV abierta del país, Televisa y sus aliados en el negocio de TV paga y de telefonía habían presentado este año un reclamo ante la CFC cuestionando la relación entre Telmex y Dish México.

El otro líder del negocio, TV Azteca, introdujo un documento similar hace algunas semanas.

Una fuente de la CFC dijo a Reuters este mes que el regulador está investigando las acusaciones.

Dish México y Telmex optaron por no hacer comentarios sobre eventuales vínculos financieros, aunque pueden encontrarse algunas pistas en las declaraciones públicas de las empresas.

Durante décadas, Slim navegó tranquilamente el escenario corporativo mientras construía un imperio que abarca desde la gigante de telefonía celular América Móvil y el banco Inbursa hasta restaurantes, fábricas de autopartes y grandes tiendas.

Pero en los últimos meses, algunos reguladores comenzaron a concretar viejas advertencias de que acortarían las riendas a los oligopolios mexicanos. Y fue Slim quien recibió el impacto de buena parte de esas decisiones.

“Carlos Slim se expandió mucho (...) Pero siento que llegó a su límite y perdió parte de su poder, o que está creciendo la competencia”, dijo el biógrafo del millonario, José Martínez, quien escribe sobre Slim hace 20 años.

“Le han ido dando mordiscos estos pequeños peces a ese tiburón que era Carlos Slim (...) Está en una guerra”, agregó.

Esta semana, la CFC dijo que estaba investigando prácticas monopólicas entre empresas de “triple play” que empaquetan servicios de TV paga, telefonía y acceso a internet de banda ancha. El organismo no mencionó ninguna compañía.

PRESION REGULATORIA

La disputa de Dish México podría transformarse en la más reciente de las varias que enfrenta el magnate de 71 años, que construyó un reino de alta tecnología sin ser un usuario entusiasta, que tiene su cuenta de Twitter inactiva y prefiere manejar él mismo su viejo Mercedes-Benz.

Telmex insiste en que su asociación con Dish está limitada a un acuerdo de facturación que permite a los clientes de su socio pagar los servicios a través de la cuenta de Telmex.

Pero los reguladores mexicanos están preocupados por el vínculo entre las empresas, desde su misma concepción hasta el creciente fortalecimiento de la relación.

En las semanas previas a que Telmex y Dish México sellaran su alianza sin contar con la aprobación formal del regulador de las telecomunicaciones, los cuestionamientos de dos funcionarios de alto nivel fueron ignorados, según memorandos obtenidos por Reuters.

Para sus rivales, ahí fue cuando Telmex pasó a controlar a Dish.

Luis Antonio Zetter, director de finanzas de la operadora de TV paga Megacable, dijo: “(Telmex) está haciendo todo. Dish es sólo la marca y la entidad legal”.

Los competidores de Slim lo han atacado desde hace largo tiempo, pero hasta ahora un hábil manejo legal había permitido que sus negocios no se enredaran en problemas.

Sin embargo, una serie de acusaciones de que el hijo de inmigrantes libaneses ignoró las normas sobre la competencia y abusó de su posición dominante en el mercado de telecomunicaciones comenzó a golpearlo inesperadamente.

En los últimos tres meses, los reguladores lanzaron cuatro iniciativas para limitar su alcance en el negocio, incluyendo una multa récord de 1,000 millones de dólares que aplicó la CFC a América Móvil por supuestas prácticas monopólicas.

Los abogados de Slim cuestionaron la penalización y ganaron una pequeña batalla el mes pasado al convencer a los comisionados de la CFC de que separe al presidente del ente del proceso de reconsideración de la multa.

A fin de mayo, el Gobierno le negó a Slim una licencia para dar servicio de TV, una aspiración que alberga desde hace años.

Las autoridades también le ordenaron bajar las tarifas de interconexión que cobra a sus competidores por usar su vasta red, un riesgo que la empresa mencionó recientemente en su reporte anual. Esa decisión podría costarle mucho dinero y beneficiar a rivales como Televisa y otras proveedoras de TV por cable.

Deutsche Bank estima que una baja en la tarifa de interconexión podría costarle a Telmex el 4.6 por ciento de sus ingresos del 2010 y otro 1 por ciento a América Móvil, para un total de 11,000 millones de pesos (933 millones de dólares).

VILLANO FAVORITO

Conocido como “El Ingeniero” entre sus más cercanos, Slim podría ser víctima de su propio éxito en México, un país donde cerca de la mitad de la población vive en la pobreza.

La mayoría de los mexicanos no pasan un día sin poner algo de su dinero en el bolsillo de Slim, ya sea usando uno de sus teléfonos, comprando en alguna de sus tiendas o comiendo en alguno de sus restaurantes.

“Una de las peores cosas que le ha pasado al ingeniero recientemente es que han descubierto que es el hombre más rico del mundo (...) Eso lo hizo visible, antes era invisible”, dijo Jana Palacios, del centro de investigación de competencia

IMCO.

“En México hay muchos monopolios y muchos mercados concentrados (...) pero desde mi perspectiva, Slim es el villano favorito”, agregó.

El Gobierno del presidente Felipe Calderón endureció la legislación que regula la competencia, incluyendo penas de cárcel para la cartelización de precios y facilitando la aplicación de multas.

El Gobierno niega que la elevada sanción, el rechazo a la solicitud de una licencia de televisión para Telmex, las investigaciones y las nuevas leyes sean un ataque a Slim. Pero el propio presidente dijo que quiere abrir el sistema mexicano de empresas familiares y oligopolios a la competencia.

“Realmente respeto a Carlos Slim, pero yo soy la autoridad y necesito regular el mercado”, dijo el mandatario en mayo.

Las quejas por la relación de Dish México y Telmex son típicas de los ataques lanzados contra Slim, cuyas empresas representan más de un tercio de la capitalización del mercado bursátil mexicano.

Sus críticos dicen que Telmex usa inadecuadamente su poder financiero para respaldar el negocio de su socio, Dish México, que es una unión entre la estadounidense EchoStar y el grupo privado mexicano de medios MVS Comunicaciones.

Telmex tiene una opción para participar en Dish México si los reguladores lo autorizan, dijo este año el director de finanzas de la firma, Adolfo Cerezo. Esa opción le da a Telmex un significativo interés tanto en las finanzas como en el éxito de la compañía.

Los clientes de Dish México que contraten Telmex reciben descuentos y beneficios, como financiamiento de corto plazo y canales de alta gama gratis. Telmex ofrece contratos de Dish México en sus tiendas y promueve abiertamente el descuento de sus “combos” de teléfono y televisión paga.

Los reguladores expresan su preocupación por la naturaleza de ese lazo corporativo desde hace tres años. Y si logran encontrar evidencias de situaciones inapropiadas, podrían cerrarle la puerta del mercado de TV paga a Slim.

MENORES GANANCIAS

Los golpes recibidos podrían llevar a Slim a reducir sus inversiones en México y a buscar oportunidades en otros mercados de la región, según analistas.

Un reajuste de ese tipo afectaría profundamente a México, donde sus ingresos corporativos equivalen a más del 8 por ciento del Producto Interno Bruto.

La preocupación de que una regulación más dura pudiera golpear las ganancias de sus empresas ya impactó sobre su fortuna, estimada por la revista Forbes en 74,000 millones de dólares. Los ADR de América Móvil en Nueva York han perdido más de un 12 por ciento desde que empezó el año.

Datos de Thomson Reuters demuestran que las firmas de telecomunicaciones de Slim no fueron un gran aporte para sus inversores en los últimos años, pero el banco Inbursa ha crecido hasta convertirse en el séptimo del país.

En el lustro pasado, las acciones de Inbursa ganaron un 157 por ciento, en contraste con el 5.2 por ciento de Telmex, hoy parte de América Móvil.

Telmex, dirigida por Héctor Slim Seade, sobrino del magnate, congeló sus precios mientras muchos mexicanos cancelan sus líneas fijas en favor de las móviles. La empresa que controla cerca del 80 por ciento de las líneas fijas del país perdió unos 10,000 clientes al mes en el primer trimestre del 2011.

América Móvil tiene un 70 por ciento del mercado mexicano de telefonía celular y también es líder en otros países de Latinoamérica. Además, ofrece servicios de TV paga en al menos 11 países de la región.

Los rivales mexicanos de Slim ya ofrecen paquetes “triple play” de telefonía, internet y TV paga, por lo que en los hechos, la restricción aplica puntualmente a Telmex.

Nueve de cada 10 hogares mexicanos tienen TV, aunque sólo cuatro de ellos tiene un servicio pago. En el caso del acceso a internet, la cuenta suma sólo 2 de cada 10, lo que apunta a un amplio espacio para el crecimiento.

Sin embargo, muchos de los rivales de Telmex reclaman por las altas tarifas de interconexión que cobra y el pobre servicio que brinda.

“La gran interrogante es qué tan lejos está dispuesto a llegar el ente regulador para reducir los precios en general”, dijo Nymia Almeida, analista de la agencia Moody’s en México.

En base a datos del 2009, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) reveló que la renta de las líneas fijas y los costos telefónicos en México son los cuartos más altos de entre sus 34 miembros, mientras que en promedio la velocidad de conexión a internet es la más baja.

TEMORES POR SUCESION

El grupo de Slim capta la mayor parte de sus ganancias del negocio de telecomunicaciones, un imperio que nació dos décadas atrás cuando compró Telmex al Gobierno, en aquel entonces una anticuada empresa de líneas fijas.

Y es también este negocio el que le causa los mayores dolores de cabeza. La investigación Telmex-Dish es tan sólo el último eslabón de una cadena de problemas.

Las preguntas sobre la alianza comenzaron antes de que en noviembre del 2008 la empresa anunciara que daría servicios de facturación a la empresa de TV satelital.

“Se le recuerda que en la condición 1.9 de la modificación de su título de concesión tiene prohibida la explotación directa o indirecta de concesión alguna para prestar el servicio de televisión al público en el país” dijo Fernando Gay, jefe de supervisión de la Comisión Federal de Telecomunicaciones, en una carta enviada a Telmex en el 2008 a la que tuvo acceso Reuters.

“La celebración de cualquier acto y/o contrato directamente relacionado con el objeto de la concesión de su representada deberá ser previamente autorizada”, agregó.

En diciembre, luego de que Telmex anunció el acuerdo, uno de los cinco comisionados de Cofetel escribió un memorando donde insistía que Telmex no podía entrar al mercado de TV.

El comisionado Gonzalo Martínez dijo en ese memorando que esa indicación tenía el “fin de garantizar que los concesionarios cumplan con lo establecido en las disposiciones legales”.

Pese a esos señalamientos, Cofetel no examinó la sociedad en el 2008 y no lo ha hecho desde entonces, dijo un ex funcionario del organismo.

Dish creció rápidamente y tiene 2.2 millones de clientes -un 20 por ciento del mercado- gracias a las agresivas promociones y a la publicidad realizada por Telmex.

Sky es el líder de ese mercado con un 26 por ciento, pero tardó 15 años en sumar 3.3 millones de clientes.

El paquete básico de servicios de Dish México cuesta 109 pesos (9.4 dólares) por mes. El que incluye una línea Telmex y 50 minutos para llamadas locales cuesta 299 pesos, muy por debajo de la oferta más barata de Sky, que es de 399 pesos, aunque Sky entrega más canales de televisión.

Slim ha logrado atravesar tormentas, pero los investigadores ahora se preguntan si tiene un sucesor tan hábil como él para mantener el curso firme frente a las turbulencias.

Hace más de seis años, Slim renunció a la máxima dirección de muchas de sus empresas y puso en lugares clave a sus tres hijos: Carlos, Marco Antonio y Patricio.

Pero el plan de sucesión podría haber sido sólo un proyecto de corto plazo, dado que Slim debió volver a tomar el control de muchos de sus negocios.

El temor es que los hijos no tengan la misma muñeca para los negocios que su padre, que sufrió problemas cardíacos en la década de 1990 y debió ser resucitado en tres ocasiones, según su biógrafo José Martínez.

“Yo no pienso que los hijos tengan la visión del padre”, dijo Martínez.

Con reporte adicional de Cyntia Barrera Díaz, Dave Graham, Krista Hughes y Rachel Uranga

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