4 de noviembre de 2011 / 14:29 / en 6 años

Tripulación a Marte "aterriza" tras 520 días de aislamiento

Por Alissa de Carbonnel

<p>Los miembros del experimento Mars500 durante una conferencia de prensa en Mosc&uacute;, nov 4 2011. P&aacute;lidos pero sonrientes, los tripulantes de un estudio de aislamiento de larga duraci&oacute;n salieron el viernes con caras de cansancio a la luz del d&iacute;a y fueron recibidos con aplausos tras 520 d&iacute;as encerrados en unas peque&ntilde;as celdas sin ventanas para simular la duraci&oacute;n de un viaje a Marte. REUTERS/IBMP/Oleg Voloshin/Handout Imagen para uso no comercial, ni ventas, ni archivos. Solo para uso editorial. No para su venta en marketing o campa&ntilde;as publicitarias. Esta imagen fue entregada por un tercero y es distribuida, exactamente como fue recibida por Reuters, como un servicio para clientes.</p>

MOSCU (Reuters) - Pálidos pero sonrientes, los tripulantes de un estudio de aislamiento de larga duración salieron el viernes con caras de cansancio a la luz del día y fueron recibidos con aplausos tras 520 días encerrados en unas pequeñas celdas sin ventanas para simular la duración de un viaje a Marte.

El experimento Mars500, que tiene un costo de 15 millones de dólares, pretende responder a una de las grandes preguntas sobre los viajes al espacio lejano: ¿Podría una persona mantenerse cuerda y sana durante los más de seis meses que se tardaría en llegar al Planeta Rojo?

Después de un estudio que ha pretendido recrear lo más posible la tensión de una auténtica misión a Marte, los seis voluntarios -todos ellos hombres- iban a poder abrazar brevemente a sus familiares y amigos antes de pasar a un periodo de cuarentena de tres días.

Vestidos con monos azules, los potenciales astronautas de Europa, Rusia y China saludaron a los curiosos después de que se cerrara la pesada puerta metálica del que ha sido su hogar los últimos 17 meses, una imitación de una nave emplazada en un instituto de investigación de la capital rusa.

“Es verdaderamente genial verlos a todos otra vez, muy reconfortante”, dijo un tembloroso y ojeroso Diego Urbina, un participante italo-colombiano.

“En esta misión hemos logrado el mayor aislamiento hasta ahora para que la humanidad pueda ir a un planeta lejano pero alcanzable”, agregó.

Los psicólogos temen que la vuelta a los ruidos y la actividad de la vida normal les supongan una conmoción.

“El tiempo parece haber volado desde que cerramos la compuerta el año pasado. Pero cómo ha sentido la tripulación de verdad el tiempo pronto lo veremos. Probablemente tendremos una diferencia de opiniones muy grande”, dijo Igor Ushakov, director del Instituto Ruso para los Problemas Biomédicos, que gestiona la “nave espacial”.

EXPERIMENTOS

La tripulación estuvo firmemente anclada por la gravedad, a pesar de la pretensión de estar pasando largos meses cruzando el espacio, pero eso no evitó que se sintieran a miles de kilómetros de casa.

“Sentí una distancia física real entre nuestra tripulación y la gente en el Control de la Misión. Mi razón sabe que estaban solo a 20 metros de nosotros, pero mi mente no puede aceptarlo”, escribió el francés Romain Charles a Reuters la víspera de su regreso.

Los hombres se alimentaron de raciones como las de los astronautas de verdad, apenas se ducharon, se extrajeron muestras diarias de orina y sangre y estuvieron bajo supervisión constante las 24 horas salvo en los lavabos, lo que ha hecho que el estudio sea comparado con el programa de “reality show” “Gran Hermano”.

Además, han realizado más de 100 experimentos, ya que había investigadores de todo tipo interesados en analizar a los hombres. A mitad de proyecto, tres de ellos incluso se pusieron trajes espaciales de 32 kilos para moverse en una sala oscura llena de arena que pretendía imitar la superficie de Marte.

Un experimento anterior de 420 días acabó en desastre en el 2000, cuando dos participantes bebidos se pelearon a puñetazos y un tercero intentó besar a una tripulante.

Autoridades de estos programas dicen que la tecnología aún está a décadas de poder proteger a los astronautas de la radiación cósmica, llevarlos a al menos 56 millones de kilómetros de distancia en el sistema solar y traerlos de vuelta a casa, pero Charles afirmó que ir a Marte es “el próximo paso lógico para la expansión humana”.

“Si una amenaza catastrófica cualquiera se dirige contra la Tierra, deberíamos ser capaces de buscar un refugio seguro en otro cuerpo celestial”, sostuvo.

Reporte de Alissa de Carbonnel; Traducido por Teresa Larraz en la Redacción de Madrid, Editado por Lucila Sigal

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below