7 de junio de 2013 / 2:43 / en 4 años

Reportes sobre vigilancia a ciudadanos EEUU avivan debate sobre privacidad,seguridad

Por Mark Hosenball y John Whitesides

WASHINGTON (Reuters) - El debate sobre si el Gobierno estadounidense está violando el derecho a la privacidad de sus ciudadanos mientras trata de protegerlos del terrorismo escaló el jueves en medio de reportes de que las autoridades han recolectado datos de millones de usuarios de teléfonos y accedido a los servidores de nueve compañías de Internet.

La Casa Blanca pasó gran parte del día defendiendo la recolección secreta oír parte de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) de registros telefónicos de millones de estadounidenses como un “instrumento fundamental” para la prevención de ataques.

Por su parte, los críticos calificaron el programa -reportado inicialmente por el diario británico The Guardian- como una medida excesiva que plantea nuevas interrogantes sobre el alcance con el que el Gobierno estadounidense está espiando a sus ciudadanos.

Al final del día, la agitación sobre la recolección de datos de la NSA de clientes de una filial de Verizon Communications fue superada por un reporte del Washington Post que describe un programa más agresivo de vigilancia del Gobierno.

El Post reportó que la NSA y el FBI han estado ingresando “directamente” a los servidores centrales de las principales firmas estadounidenses de internet para acceder a los correos electrónicos, fotografías, audio, video, documentos, registros de conexión.

Algunas de las empresas citadas en el artículo -Google, Apple, Yahoo y Facebook- negaron inmediatamente que el Gobierno tiene “acceso directo” a los servidores centrales. Microsoft dijo que no participa voluntariamente en ningún programa de recolección de datos del Gobierno y que sólo cumple “con órdenes de solicitudes sobre cuentas o identidades específicas”.

James Clapper, director de Inteligencia Nacional, dijo que el reporte contenía “numerosas imprecisiones”.

La portavoz del Washington Post Kristine Coratti dijo que el diario respalda el reporte, que está basado en un documento de la NSA que fue publicado en línea.

En conjunto, los reportes sugieren que la vigilancia doméstica estadounidense -que se volvió más frecuente desde los ataques del 11 de septiembre del 2001 según ya había sido admitido hace tiempo- era mucho más extendida de lo que el público tenía conocimiento.

El Post dijo que el programa secreto que involucra a las empresas de internet, cuyo nombre código es PRISM y se estableció bajo el presidente republicano George W. Bush en el 2007, había visto un “crecimiento exponencial” en los últimos años bajo el presidente demócrata Barack Obama.

El Post dijo que un reporte de la NSA había encontrado que la agencia “depende cada vez más de PRISM” como su principal fuente de materia prima, lo que representa casi uno de cada siete reportes de inteligencia.

Los participantes del programa, dijo el Post, incluyen a los actores globales dominantes de Silicon Valley: Microsoft Corp, Yahoo Inc, Google Inc, Facebook Inc, PalTalk, AOL Inc, Skype, YouTube y Apple Inc.

Clapper indicó que los reportes del jueves eran significativos, pero cuestionó la noción de que los agentes del Gobierno pudieran utilizar esos datos sin un propósito de investigación específico en mente. También dijo que el programa no permite al Gobierno escuchar las llamadas telefónicas de cualquier persona.

“La divulgación no autorizada de información sobre este programa importante y totalmente legal es reprobable y pone en riesgo protecciones importantes para la seguridad de los estadounidenses”, dijo en un comunicado.

COMBUSTIBLE PARA CRÍTICOS

Los reportes del jueves atrajeron la atención sobre el uso de una corte federal secreta, el Tribunal de Vigilancia de Inteligencia Extranjera, que revisa y aprueba las solicitudes de los investigadores para llevar a cabo la vigilancia extraordinaria en casos de seguridad nacional.

Los programas de vigilancia de la NSA están entre los miles de operaciones aprobadas por el tribunal en los años posteriores a los ataques del 2001. Bajo la ley federal, el Congreso es informado acerca de las acciones del tribunal.

Antes de que se publicara el reporte el Post sobre las empresas de internet, importantes miembros del Congreso - a los que habitualmente se les informa de los programas de vigilancia secreta la NSA, como ocurrió el jueves- defendieron los esfuerzos de la agencia para establecer una base de datos con registros telefónicos para su uso en investigaciones.

Ellos dijeron que el programa ha estado en vigor desde hace siete años.

Mike Rogers, republicano por Michigan y presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, dijo que el esfuerzo de vigilancia había detenido un “importante” complot de ataque dentro de Estados Unidos, pero no ofreció detalles.

“Se llama proteger a Estados Unidos”, agregó la senadora Dianne Feinstein, demócrata por California que preside el Comité de Inteligencia del Senado.

Pero también hubo un grupo diverso de republicanos y demócratas -algunos que sabía sobre el programa y su alcance, otros que aparentemente lo ignoraban- que criticaron la recolección de una enorme base de datos sobre los hábitos telefónicos de los estadounidenses como una intrusión injustificada.

“Estados Unidos no debería estar acumulándose registros telefónicos de decenas de millones de estadounidenses inocentes. De eso no se trata la democracia. De eso no se trata la libertad”, dijo el senador Bernie Sanders, un independiente liberal de Vermont.

El senador republicano Rand Paul por Kentucky calificó al programa como “un asalto asombroso contra la Constitución”, y dijo que el gobierno del presidente Obama “había caído a un nuevo mínimo”.

El Wall Street Journal reportó que la vigilancia a los estadounidenses de la NSA incluye los registros de clientes de T&T Inc y Sprint Nextel Corp además de Verizon, así como mensajes de correo electrónico y las búsquedas web. La agencia también ha catalogado las transacciones de tarjetas de crédito, dijo el Journal.

Reporte adicional de Susan Heavey, Patricia Zengerle, Thomas Ferraro, Andrea Shalal-Esa, Lawrence Hurley y Alina Selyukh en Washington, Ben Berkowitz y Jim Finkle en Boston y Sinead Carew en Nueva York. Editado en español por Carlos Aliaga

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below