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Trump quería desplegar 10.000 soldados en Washington, según un alto cargo

WASHINGTON, 7 jun (Reuters) - El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dijo a sus asesores en un momento dado la semana pasada que quería desplegar 10.000 soldados en el área de Washington D.C. para detener los disturbios civiles por el asesinato de un hombre negro por la policía de Minneapolis, según un alto cargo de los Estados Unidos.

Miembros de la Guardia Nacional hacen guardia en el Monumento a Lincoln durante una protesta contra la desigualdad racial tras la muerte en custodia policial de George Floyd en Minneapolis, en Washington, EEUU, el 6 de junio de 2020. REUTERS/Carlos Barria

El relato de la demanda de Trump durante una acalorada conversación en el Despacho Oval el lunes muestra lo cerca que estuvo el presidente de cumplir su amenaza de desplegar tropas en servicio activo, a pesar de la oposición de los líderes del Pentágono.

En la reunión, el secretario de Defensa Mark Esper, el presidente del Estado Mayor Conjunto, el general Mark Milley, y el fiscal general William Barr recomendaron que no se realizara dicho despliegue, dijo la autoridad, hablando bajo condición de anonimato. La reunión fue “polémica”, añadió el alto cargo.

La Casa Blanca no respondió inmediatamente a una solicitud de comentarios.

Desde entonces Trump ha parecido satisfecho con los despliegues de la Guardia Nacional, la opción recomendada por el Pentágono y una herramienta más tradicional para hacer frente a las crisis internas. Los líderes del Pentágono se apresuraron a llamar a los gobernadores con peticiones de enviar fuerzas de la Guardia Nacional a Washington. También se movilizaron otras fuerzas federales de seguridad.

Pero también parece que la clave para Trump fue el movimiento de Esper para preposicionar - pero no desplegar - soldados en servicio activo de la 82ª División Aerotransportada y otras unidades en el área de Washington D.C. en caso de que fueran necesarios. Esas tropas ya han partido.

“Tener fuerzas de servicio activo disponibles pero no en la ciudad era suficiente para el presidente en aquel momento”, dijo el alto cargo.

El intento de Trump de militarizar la respuesta de EEUU a las protestas ha provocado una rara avalancha de condenas por parte de ex oficiales militares estadounidenses, incluyendo al primer secretario de defensa de Trump, Jim Mattis, y generales de cuatro estrellas retirados que normalmente tratan de mantenerse alejados de la política.

Esos comentarios reflejan un profundo malestar dentro y fuera del Pentágono por la voluntad de Trump de inyectar al ejército estadounidense en una crisis de relaciones raciales internas tras el asesinato de George Floyd, de 46 años, que murió el 25 de mayo después de que un policía de Minneapolis le inmovilizara con una rodilla en su cuello durante casi nueve minutos.

La muerte de Floyd ha provocado una ola de protestas y una evaluación de conciencia nacional sobre el legado de violencia y maltrato de los afroamericanos y otras minorías en el país.

La situación también ha llevado a algunos líderes de color del Pentágono a emitir declaraciones sin precedentes sobre sus experiencias en el tratamiento de cuestiones de raza en el ejército de los Estados Unidos.

Información de Phil Stewart; información adicional de Steve Holland; editado por Daniel Wallis, traducido por Michael Susin en la redacción de Gdansk

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