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Réplicas dificultan tareas rescate por sismo Italia

L’AQUILA, Italia (Reuters) - Socorristas retiraron el jueves más cuerpos de entre los escombros del peor terremoto que sacudió Italia en tres décadas, desafiando fuertes réplicas con escasas esperanzas de encontrar sobrevivientes.

Un socorrista inspecciona una vivienda colapsada tras días después de un terremoto en la aldea italiana de Onna, 9 abr 2009. Socorristas retiraron el jueves más cuerpos de entre los escombros del peor terremoto que sacudió Italia en tres décadas, desafiando fuertes réplicas con escasas esperanzas de encontrar sobrevivientes. REUTERS/Giampiero Sposito

La cifra de muertos por el terremoto del lunes en la región central de los Abruzos aumentó a 281 personas luego de que los socorristas sacaran los últimos cuerpos, entre ellos los de dos estudiantes que quedaron sepultados bajo un dormitorio.

Veinte de las víctimas eran niños.

Temblores sacudieron la ciudad medieval de L’Aquila y aldeas cercanas durante la mañana, dañando aún más los edificios y provocando que las autoridades acordonaran el centro de la ciudad, que soportó lo peor de un sismo de magnitud 6,3.

El primer ministro Silvio Berlusconi llamó a L’Aquila una “ciudad fantasma” y dijo que la reconstrucción costará miles de millones de euros.

Las réplicas han aterrorizado a muchos de los sobrevivientes y 17.000 de ellos debieron pasar otra noche de invierno en campamentos de tiendas, luego de perder sus hogares.

Los socorristas reconocen que la esperanza de encontrar a alguien más con vida bajo los escombros de una ciudad que ha quedado devastada se reduce con cada hora que pasa.

“Mientras sepamos que hay personas bajo los escombros, continuaremos buscando incluso si estamos seguros de que están muertos. Los familiares deben saber qué le paso a sus seres queridos”, dijo un bombero.

En casos poco comunes, las personas han sobrevivido más de una semana enterradas bajo los escombros tras terremotos. El Gobierno dijo que la búsqueda continuará al menos hasta la Pascua de Resurrección.

COLAPSO DE EDIFICIOS

El segundo al mando del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, presidirá el viernes un funeral en L’Aquila para las víctimas, que requirió una dispensa especial porque la Iglesia Católica usualmente no celebra misa el Viernes Santo.

Los familiares de los fallecidos ya han comenzado a realizar funerales privados.

El presidente Giorgio Napolitano, visitando la zona de desastre por primera vez, dijo que edificios supuestamente a prueba de sismos habían colapsado.

“Nadie está sin culpa”, dijo a los reporteros en L’Aquila. “Muchas personas estuvieron involucradas en la construcción de los edificios que colapsaron. Las personas necesitan buscar en sus conciencias”, agregó.

Funcionarios han dicho que el sismo tendrá un enorme impacto en una región cuya economía se basa en gran parte del turismo, la agricultura y los negocios familiares.

Un cálculo estimó el daño provocado por el desastre en hasta 3.000 millones de euros (2.200 millones de dólares), pero se espera que su impacto en la economía italiana de alrededor de 2 billones de euros sea limitado.

El ministro de Industria Claudio Scajola dijo que casi la mitad de las compañías en la región de los Abruzos “no están produciendo” después del terremoto. Los negocios en la región tendrán un acceso preferencial al crédito, dijo, de acuerdo a la agencia de noticias ANSA.

Un decreto del Gobierno suspendió el cobro de impuestos, así como de las cuentas de electricidad y gas para la región afectada, dijo el Gobierno.

También aprobó ayudas mensuales de un máximo de 400 euros para familias afectadas, y 100 euros más para las personas de más de 65 años o discapacitadas.

Además, está prevista una indemnización de 800 euros mensuales para los “titulares de empresas comerciales, productivas, agrícolas, artesanales”.

Con la mayoría de las iglesias dañadas, las personas se preparan para celebrar la Pascua de Resurrección en capillas improvisadas.

“Hemos esperado durante tres días que los socorristas nos ayuden a suplir algunas necesidades básicas”, dijo el residente Stefano Dedonadis, de 22 años, quien durmió en un auto en las afueras de su arruinado departamento ubicado en un segundo piso. “No tenemos nada excepto estas ropas”, agregó.

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