10 de enero de 2013 / 10:10 / en 5 años

Enfermo en Cuba, Chávez se pierde su fiesta de asunción en Venezuela

Por Mario Naranjo y Deisy Buitrago

Un partidario del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, sostiene una bandera con su imagen en las afueras del palacio de Gobierno en Caracas, ene 10 2013. Los venezolanos celebraban el jueves el inicio de un nuevo mandato presidencial Hugo Chávez, un festejo marcado por la ausencia del líder socialista que lleva un mes hospitalizado en Cuba tras una cirugía por el cáncer que padece y que podría alejarlo del mando de la potencia petrolera. REUTERS/Jorge Silva

CARACAS (Reuters) - Los seguidores de Hugo Chávez celebraron el jueves el inicio simbólico de su nuevo mandato presidencial en Venezuela jurándole lealtad, en un masivo festejo marcado por la ausencia del líder socialista y entre crecientes dudas sobre si podrá retomar el poder tras un mes luchando contra un cáncer en Cuba.

La postergación indefinida de su juramentación formal -la primera vez que eso sucede en la historia del país petrolero- deja en evidencia la gravedad del militar retirado, quien no ha sido visto ni oído en público desde que anunció que debía ser operado de emergencia en La Habana por cuarta vez en 18 meses.

“Comandante: Aquí hay un pueblo leal que lo eligió, que lo defiende y que hoy ha venido con la Constitución en la mano a hacer un juramento colectivo”, dijo el vicepresidente Nicolás Maduro con un ejemplar de la carta magna en alto al dirigirse a los miles de chavistas que se congregaron para brindar apoyo al mandatario.

Altos funcionarios de 22 gobiernos, incluyendo a cercanos aliados como el boliviano Evo Morales, el nicaragüense Daniel Ortega y el uruguayo José Mujica, acudieron para homenajearlo y respaldar a Maduro en su estreno internacional como heredero político de Chávez.

“Con Chávez y Maduro, el pueblo está seguro”, coreaba la gente mientras hablaba el vicepresidente, respaldado por el jefe de la Asamblea Nacional y los ministros.

El discurso de Maduro cerró un acto de “juramentación simbólica” en los alrededores del palacio presidencial de Miraflores, en donde se congregaron los seguidores del mandatario usando camisas rojas con el lema #YoSoyChávez y bandas presidenciales de papel tricolor.

Artistas, escritores y deportistas afectos a Chávez animaron la manifestación, que se prolongó durante varias horas y dio cabida a discursos de los líderes sudamericanos presentes.

“Nosotros somos Chávez y hoy nos juramentan”, clamó Florencia Tovar, de 65 años, ataviada con boina, camisa roja y señalando su propia banda presidencial. “Lo que él nos dio, no nos lo vamos a dejar quitar por nadie”, agregó.

Aunque los simpatizantes del mandatario confían en que se recuperará para asumir más adelante el período que ganó para gobernar hasta el 2019, el propio presidente contempló el peor escenario y nombró a Maduro como su eventual sucesor si él no pudiera continuar y se convocaran nuevas elecciones.

“Han sido días duros en lo sentimental. Hemos tenido que remontar el dolor, la preocupación, la angustia, con trabajo y confianza (...) Han pasado 30 días desde que el comandante tuvo que operarse y sigue en batalla”, agregó Maduro.

POSTERGACIÓN INDEFINIDA

La posibilidad de nuevas elecciones en lo inmediato se alejó después de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) dijera el miércoles que la asunción presidencial se puede demorar indefinidamente hasta que se despeje la duda sobre si Chávez podrá o no ejercer el poder.

El TSJ, que en los últimos 10 años nunca ha fallado contra Chávez, también sentenció que el presidente y su gabinete siguen en funciones más allá del “formalismo” establecido en la carta magna para juramentar el 10 de enero.

Consideró además innecesario que una junta médica analice la condición del jefe del Estado.

Con la oposición desmoralizada tras dos apabullantes derrotas electorales y sin un criterio unificado sobre cómo afrontar la crisis, pocos fueron los que llamaron a protestar y más bien la mayoría se ha limitado a denunciar que la lectura “partidista” de la ley sume al país en un difícil “limbo legal”.

Miembros de la bancada opositora en la Asamblea Nacional emitieron un comunicado el jueves convocando a una marcha el 23 de enero en protesta por la decisión de la corte. “Lucharemos por el restablecimiento de la Constitución hasta que sea necesario”, dijo la parlamentaria Miriam Montilla.

El destino de Chávez, que llegó al poder en 1999, es clave para muchos países de América Latina, como Cuba, Nicaragua, Bolivia y varios del Caribe, que se benefician de una solidaria cooperación energética y comercial auspiciada por la buena sintonía ideológica entre sus mandatarios.

VENEZUELA SIN CHÁVEZ

La ausencia de Chávez a su juramentación ha puesto todas las miradas en Maduro, un ex chofer de autobús que tras seis años como canciller se ha convertido en una de las figuras más populares del oficialismo, aunque todavía muy lejos de las pasiones que levanta su jefe.

El fornido ex sindicalista, vestido de chaqueta deportiva, llevó el jueves la batuta de los actos, inaugurados con el Himno Nacional entonado en una grabación con la voz de Chávez.

“Nosotros somos soldados leales, militantes más allá de esta vida del comandante Hugo Chávez (...) Hoy como vicepresidente, ministro o diputado, mañana con lo que nos toque hacer”, dijo Maduro antes de advertir a la oposición que si no reconoce su mando, el Gobierno tampoco reconocerá el de su contraparte.

Ante la posibilidad de tener que acudir a las urnas en el mediano plazo, la pregunta que se hacen muchos es si Maduro se arriesgará a tomar decisiones económicas impopulares, como una esperada devaluación cuya demora dificultaría el abastecimiento.

“El Gobierno en Venezuela está completamente paralizado, esa es la realidad. Señores del Gobierno, se acabaron las excusas”, dijo el gobernador Henrique Capriles, quien pese a su derrota en octubre en las presidenciales sigue siendo el líder opositor con más empuje electoral ante un eventual escenario post-Chávez.

Ante la parquedad de los partes médicos y la ausencia de fotografías, vídeos o llamadas telefónicas como en anteriores convalecencias, los rumores han vuelto a apoderarse de las redes sociales, donde se especula con que el paciente puede sufrir una inminente falla en órganos vitales e incluso que está en coma.

El chavismo sigue celebrando vigilias y misas con la esperanza de una recuperación del “Comandante”, pero entre los propios aliados del mandatario existe la sensación de que eso podría no suceder.

“Hay un hombre que está dando una batalla por la vida y está en el corazón de ustedes. Eso es lo que tiene sentido, pero si mañana no está, unidad, paz y trabajo”, dijo el uruguayo Mujica a la multitud.

Reporte adicional de Enrique Andrés Pretel, Diego Oré, Brian Ellsworth, Marianna Párraga y Eyanir Chinea en Caracas; Malena Castaldi en Montevideo; Editado por César Illiano y Silene Ramírez

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