26 de febrero de 2013 / 11:18 / en 5 años

Partidos italianos buscan salir de punto muerto tras elecciones

Por Naomi O‘Leary y Catherine Hornby

Imagen de archivo del recuento de votos en un centro de votación en Roma, feb 25 2013. Los partidos políticos de Italia buscaban el martes una salida al punto muerto luego de que ninguno lograra una mayoría parlamentaria en las elecciones, lo que puso de manifiesto la amenaza de una prolongada inestabilidad y una crisis financiera europea. REUTERS/Yara Nardi

ROMA (Reuters) - Los partidos políticos de Italia buscaban el martes una salida al punto muerto luego de que ninguno lograra una mayoría parlamentaria en las elecciones, lo que puso de manifiesto la amenaza de una prolongada inestabilidad y una crisis financiera europea.

Los resultados, marcados por el notable ascenso del partido 5 Estrellas del comediante Beppe Grillo, dejaron a la coalición de centroizquierda con una mayoría en la Cámara baja pero sin los números necesarios para controlar al Senado.

Los mercados caían debido a la negativa reacción de los inversores ante la parálisis política causada por la elección, ante los recuerdos de la crisis que elevó los costos de endeudamiento del país a niveles insostenibles y llevó a la zona euro al borde del colapso en 2011.

“El ganador es: la ingobernabilidad”, dijo el titular del diario de Roma Il Messaggero, haciéndose eco del estancamiento que tendrá que afrontar el país en las próximas semanas, en las que enemigos jurados se verán obligados a trabajar juntos para formar un Gobierno.

La agencia Standard & Poor’s dijo que la calificación crediticia de Italia no será inmediatamente afectada.

“Creemos que las opciones de política del próximo gobierno, una vez que sea aprobado por el presidente Giorgio Napolitano, será un factor clave para la calidad crediticia soberana de Italia”, dijo S&P en un comunicado.

En la Cámara de Diputados, el grupo de centroizquierda de Pier Luigi Bersani tendrá la mayoría gracias al premio que recibe el partido más votado, aunque lo consiguió por una diferencia de apenas unos miles de votos sobre la alianza de centroderecha del ex primer ministro Silvio Berlusconi.

En el Senado, donde los escaños se atribuyen según los resultados en las regiones, la situación es mucho más confusa, con un reparto muy igualado de senadores. Hacen falta 158 para tener una mayoría.

Cualquier Gobierno de coalición necesita controlar las dos cámaras para conseguir que se aprueben las leyes.

Bersani, líder del Partido Democrático (PD) de centroizquierda, tiene la difícil tarea de tratar de formar una “gran coalición” con el ex primer ministro Silvio Berlusconi, el hombre al que acusa de arruinar Italia, o alcanzar un acuerdo con Grillo.

Bersani prometió intentar formar un gobierno que respondería a la fuerte demanda por cambios. “Salimos primero, pero no ganamos”, dijo a periodistas en sus primeros comentarios públicos tras la elección.

La alternativa es convocar a nuevas elecciones de inmediato o en pocos meses, pese a que Berlusconi y Bersani han indicado que quieren evitar una vuelta a las urnas caso de ser posible.

“Italia debe ser gobernada”, dijo Berlusconi en una entrevista con su propio canal de televisión.

Descartó un pacto con Monti pero dijo que “hay que reflexionar” sobre un posible acuerdo con la centroizquierda.

“Todos deben estar preparados para hacer sacrificios”, agregó.

Grillo, por su parte, no mostró ninguna disposición inmediata a negociar. Comentaristas han dicho que sus adversarios subestimaron el atractivo del movimiento de base que se llama “no partido”, especialmente entre los jóvenes, que se encuentran sin empleo ni perspectiva de un futuro decente.

“NO PODRAN GOBERNAR”, DICE GRILLO

El comediante indicó que cree que el próximo Gobierno no durará más de seis meses. “No podrán gobernar”, dijo a periodistas el martes.

Grillo señaló que podría trabajar con cualquiera que respalde sus propuestas políticas, que van desde medidas anticorrupción a otras de energía renovable, pero rechazó las sugerencias de que participaría en una coalición formal.

“No es momento de hablar de alianzas (...) El sistema ha caído”, sostuvo.

Con vagas promesas electorales y un equipo de candidatos casi desconocidos, el cómico del revuelto pelo gris canalizó la indignación pública por lo que muchos ven como un sistema político inútil y embotado y las duras medidas de austeridad que achacan a Merkel.

“El ‘no-partido’ se ha convertido en el mayor partido del país”, dijo Massimo Giannini, comentarista del diario de centroizquierda La Repubblica.

La elección, un rechazo masivo a las medidas de autoridad del primer ministro Mario Monti, causó consternación en Europa.

En una señal de preocupación sobre las implicancias que el resultado electoral pueda tener en la economía, Monti se reunió el martes con el gobernador del Banco Central, el ministro de Economía y el de Relaciones Exteriores.

El ex comisionado de la UE y su equipo de tecnócratas se mantendrá en el poder hasta que se forme un nuevo Gobierno.

A Monti se le atribuye haber recuperado la credibilidad internacional del país tras el mandato plagado de escándalos de Berlusconi, pero tuvo dificultades para aprobar el tipo de reformas estructurales necesarias a fin de mejorar la competitividad y establecer los cimientos que permitan volver a crecer económicamente.

Proyecciones del Centro para Estudios Electorales de Italia para el Senado del indicaron que la centroizquierda habría obtenido 121 asientos, contra 117 de la alianza de centroderecha. Grillo sumaría 54.

Por lo tanto, ningún partido obtiene la mayoría en una cámara que debe estar bajo el control del Gobierno para aprobar leyes y abrió perspectivas de sociedades antes vistas como imposibles y que pondrán a prueba la unidad interna de los partidos principales.

“La idea de una mayoría sin Grillo es imposible. No se si alguien en el PD lo está considerando, pero yo estoy en contra”, dijo Matteo Orfini, miembro del secretariado del partido de Bersani.

Los costos de endeudamiento de Italia a seis meses registraron una marcada alza durante una subasta el martes, la primera subasta tras los resultados oficiales de la votación.

El Tesoro italiano vendió 8.750 millones de euros en notas a seis meses con un rendimiento de 1,237 por ciento. La cifra se compara con el retorno de 0,73 por ciento en una venta similar realizada a fines de enero y es el mayor nivel desde octubre del 2012.

Un aliado de la canciller alemana, Angela Merkel, urgió a Italia a seguir en el camino de las reformas emprendidas por el Gobierno tecnócrata de Monti.

Berlusconi, el multimillonario empresario y político que redujo al mínimo la ventaja que había tenido Bersani durante meses, no se mostró preocupado por la prima de riesgo y la reacción de los mercados.

La prima de riesgo italiana había bajado en las últimas semanas, ayudada por la promesa de respaldo del Banco Central Europeo, pero el resultado electoral confirmó los temores de que no habrá un Gobierno lo suficientemente fuerte como para aplicar reformas efectivas.

Incluso si el próximo Gobierno se aleja de las alzas de impuestos y recortes del gasto que aprobó Monti, tendrá problemas para recuperar una economía que apenas ha crecido en dos décadas.

Reporte adicional de Barry Moody, Gavin Jones, Lisa Jucca, Steven Jewkes, Steve Scherer y Naomi O'Leary. Escrito por Philip Pullella and James Mackenzie. Editado en español por Javier Leira

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below