30 de enero de 2013 / 12:47 / en 5 años

Reducen toque de queda en Egipto, presidente busca fin violencia

Por Edmund Blair y Alexandra Hudson

La canciller alemana, Angela Merkel, junto al presidente de Egipto, Mohamed Mursi, en el patio de la Cancillería en Berlín, ene 30 2013. El presidente egipcio, Mohamed Mursi, viajó el miércoles a Alemania para convencer a Europa de sus credenciales democráticas, dejando atrás a un país en crisis tras una oleada de violencia que ha causado la muerte a más de 50 personas. REUTERS/Fabrizio Bensch

EL CAIRO/BERLIN (Reuters) - Autoridades de una ciudad egipcia redujeron el toque de queda impuesto por el presidente Mohamed Mursi, mientras el líder islamista acotó el miércoles una visita a Europa para lidiar con la oleada de violencia que ha rodeado al país desde que asumió el poder hace siete meses.

Dos manifestantes más fueron asesinados a balazos antes del amanecer cerca de la plaza central de El Cairo, un día después de que el jefe del Ejército egipcio advirtió que el estado quedaría al borde del colapso si los oponentes y partidarios de Mursi no ponen fin a los enfrentamientos callejeros.

Más de 50 personas perdieron la vida en los últimos siete días de protestas de los opositores de Mursi, lo que aumentó la preocupación a nivel global sobre si el líder islamista puede restaurar la estabilidad en el país árabe más poblado.

Mursi impuso el toque de queda y el estado de emergencia el domingo en tres ciudades del Canal de Suez, pero eso solo pareció provocar a los manifestantes en una semana de hechos violentos en el segundo aniversario de la revuelta que derrocó a Hosni Mubarak.

El gobernador de Ismailia, una de las tres ciudades del canal, dijo el miércoles que estaba dando marcha atrás con el toque de queda, que ahora entraría en efecto por la noche a partir de las 02:00 en lugar de a las 21:00 hora local.

Debido a la crisis, Mursi ha acortado su visita europea, cancelando sus planes para viajar a París después de Berlín, y volverá a El Cairo el miércoles.

Desde Berlín, Mursi pidió el diálogo con sus opositores pero no se comprometió a cumplir la demanda de un primer acuerdo que incluya una unidad gubernamental.

Al ser consultado por la propuesta, el mandatario dijo que el próximo gobierno sería formado tras las elecciones parlamentarias en abril.

Egipto va camino a convertirse en “un estado civil, que no es un estado militar o teocrático”, sostuvo Mursi.

Cerca de la Plaza Tahrir de El Cairo el miércoles por la mañana, decenas de manifestantes lanzaron piedras a la policía, que respondió con gases lacrimógenos, aunque los enfrentamientos duraron poco.

“Nuestra demanda es simplemente que Mursi se vaya y que deje solo el país. Es igual que Mubarak y su gente que ahora están en prisión”, dijo Ahmed Mustafa, de 28 años, que llevaba gafas sobre la cabeza para protegerse del gas lacrimógeno.

El político de oposición Mohamed ElBaradei pidió una reunión entre el presidente, ministros, el partido en el Gobierno y sus detractores para detener la violencia.

Pero también volvió a plantear la precondición de la oposición de que Mursi se comprometa primero con buscar un Gobierno de unidad nacional, una demanda que el mandatario islamista ha rechazado hasta ahora.

Los críticos acusan a Mursi de traicionar el espíritu de la revolución manteniendo demasiado poder en sus propias manos y en las de los Hermanos Musulmanes, el movimiento islamista vetado por Mubarak y que ha ganado en repetidas elecciones desde el levantamiento de 2011.

Los partidarios de Mursi dicen que los manifestantes quieren derrocar al primer líder egipcio elegido democráticamente. Los disturbios han impedido volver a la estabilidad antes de las nuevas elecciones parlamentarias previstas para dentro de unos meses, y han empeorado una crisis económica que ha visto caer la moneda en las últimas semanas.

Los peores incidentes han tenido lugar en la ciudad de Port Said, en el Canal de Suez, donde la rabia se ha visto acuciada por la aprobación de penas de muerte para unos aficionados al fútbol por enfrentamientos sangrientos el año pasado.

“IMAGENES PREOCUPANTES”

“Hemos visto imágenes preocupantes en los últimos días, imágenes de violencia y destrucción, y pido a ambas partes que se comprometan con el diálogo”, dijo el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Guido Westerwelle, en una entrevista radiofónica antes de la llegada de Mursi.

La oferta de Alemania de “ayudar con la transformación de Egipto depende claramente de que se adhiera a reformas democráticas”, agregó.

Alemania ha alabado los esfuerzos de Mursi por mediar en un alto el fuego entre Israel y los palestinos en Gaza después de un conflicto el año pasado, pero está preocupado por las iniciativas del presidente para expandir sus poderes y acelerar una constitución de tintes islamistas.

Berlín también se alarmó con un video surgido en las últimas semanas que mostraba a Mursi haciendo unas declaraciones cáusticas contra los judíos y sionistas en 2010, cuando era un alto funcionario de los Hermanos Musulmanes. El pasado nazi de Alemania y su fuerte apoyo a Israel le hacen altamente sensible al antisemitismo.

Westerwelle dijo que las declaraciones anti-judías de Mursi eran inaceptables, pero al mismo tiempo destacó que había tenido un papel muy constructivo en la mediación del conflicto en Gaza.

Consultado por aquellos dichos en la conferencia de prensa con Merkel, Mursi repitió explicaciones previas acerca de que los mismos habían sido sacados de contexto.

“No estoy en contra de la fe judía (...) Estaba hablando sobre las prácticas y el comportamiento de los creyentes de cualquier religión que derraman sangre o atacan gente inocente o civiles. Ese es el comportamiento que condeno”, declaró.

“Soy musulmán. Soy creyente y mi religión me obliga a creer en todos los profetas, respetar todas las religiones y respetar el derecho de las personas a tener su propia fe”, agregó.

El principal bloque liberal y laico de Egipto, el Frente de Salvación Nacional, hasta ahora ha rechazado las conversaciones con Mursi a menos que prometa incluir figuras de la oposición en un Gobierno de unidad nacional.

Los líderes de la industria alemana ven potencial en Egipto, pero están preocupados por la inestabilidad política.

“En este momento muchas empresas están esperando los acontecimientos políticos y son cautos sobre cualquier gran inversión”, dijo Hans Heinrich Driftmann, presidente de la Cámara de Industria y Comercio de Alemania.

Los partidarios de Mursi culpan a la oposición de impedir la recuperación económica deteniendo los esfuerzos para restaurar la estabilidad. La oposición dice que se necesita un Gobierno incluyente para conseguir la calma.

Reporte adicional de Yasmine Saleh, Marwa Awad, Stephen Brown, Gernot Heller en Berlín y Arshad Mohammed. Escrito por Peter Graff. Traducido por Redacción de Madrid

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below