March 30, 2009 / 6:42 PM / 10 years ago

"Swaps" chinos, más importantes que plan de moneda DEG

Por Alan Wheatley

PEKIN (Reuters) - En el tablero de la política cambiaria, China ha revelado su estrategia en una impactante demostración de confianza antes del encuentro que mantendrá esta semana el Grupo de los 20 países industrializados y en vías de desarrollo (G20) en Londres.

Más aún: Pekín ya empezó a mover los peones.

El objetivo final de Pekín es reemplazar al dólar, de predominio global, con una versión fortalecida de los Derechos Especiales de Giro (DEG), la unidad de cuenta interna del Fondo Monetario Internacional. Así, el DEG se convertiría en una “moneda de reserva supranacional”.

El plan, presentado hace una semana por el gobernador del banco central chino Zhou Xiaochuan, es audaz, premeditado y visionario. También es magníficamente irreal.

La intención política del mensaje de Zhou no podría ser más clara: a medida que la crisis del capitalismo erosiona la influencia estadounidense, China pierde fe en el dólar y ve el momento oportuno para que el yuan asuma su debido papel como una moneda mundial mayor.

“Tiene el potencial de impulsar una de las reformas más profundas del sistema monetario global en las próximas décadas”, dijo Jun Ma, economista de Deutsche Bank, acerca del plan de Zhou.

No obstante, con 5.000 años de historia, Pekín se prepara para una partida larga.

Zhou sabía que su globo de ensayo sería derribado inmediatamente, salvo por el respaldo de Rusia. De ahí su reconocimiento de que crear un nuevo orden monetario internacional requeriría una “visión política y un coraje extraordinarios”.

Traducción: Pekín se da cuenta de que una moneda no pierde su dominio global de un día para el otro.

Incluso después de que Estados Unidos superó a Gran Bretaña en tamaño económico a fines del siglo XIX, se necesitaron dos guerras mundiales que drenaron las arcas del Tesoro británico y su poder militar para que el dólar reemplazara a la libra esterlina.

El gran campeón estadounidense no entregará fácilmente su título.

“No es una medida monetaria posible o factible”, dijo Zhong Wei, profesor de economía de la Universidad Normal de Pekín, respecto de la propuesta de Zhou.

En cambio, sostuvo, el responsable del banco central simplemente estaba cuestionando la injusticia del actual orden financiero global.

“Debería leerse como una queja de las autoridades chinas, eso es todo”, dijo Zhong.

FINANCIAMIENTO COMERCIAL

Posiblemente. Pero el ensayo de Zhou adopta otra forma si se lo lee en el contexto de una serie de iniciativas de China en la arena del financiamiento del intercambio comercial, un territorio habitualmente gris.

Desde mediados de diciembre, China ha sellado acuerdos de “swaps” (acuerdos de intercambio recíproco) cambiarios por un total de 650.000 millones de yuanes (95.000 millones de dólares) con los bancos centrales de Corea del Sur, Malasia, Indonesia, Hong Kong, Bielorrusia y, en un acuerdo anunciado el lunes, Argentina.

Estos peones no se están moviendo al azar. Los diplomáticos financieros dicen que se están gestando nuevos acuerdos.

El propósito más cercano es aceitar las ruedas del comercio, que se trabaron por la crisis global del crédito. Los importadores de los seis países podrán pagar los productos chinos en yuanes en lugar de dólares, la principal divisa del intercambio mundial.

Pero las potenciales repercusiones para la política cambiaria global podrían tener un alcance mayor: si Asia se acostumbrara a la práctica, el yuan podría evolucionar en una divisa regional, dando a Pekín el estatus y la influencia que eso implica.

Un ex funcionario monetario internacional dijo que los pactos estaban en línea con lo que él calificó como la mayor firmeza de China en los foros mundiales en el último par de años.

“Ellos quieren jugar un papel más fuerte y estos pequeños pasos, como dar swaps bilaterales a Indonesia, Malasia y Corea son mucho más importantes que la propuesta del DEG”, dijo el ex funcionario, quien habló bajo condición de anonimato por la sensibilidad de los temas.

reporte adicional de Zhou Xin

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