June 28, 2019 / 3:59 PM / 4 months ago

ANÁLISIS-Mirando hacia el QE2: ¿Cómo el BCE realizaría una nueva ronda de compra de bonos?

LONDRES (Reuters) - Tras el bombazo de este mes de Mario Draghi anticipando nuevas medidas de expansión monetaria, algunos inversores apuestan por una vuelta a las compras de bonos por parte del Banco Central Europeo y el debate se ha centrado en qué debería enfocarse para lograr el mayor impacto posible. Los mercados descuentan un recorte en las tasas de interés en septiembre y las expectativas de que el BCE ponga en marcha otro programa de compra de activos, en el que la deuda de empresas desempeñará un papel más importante, han hecho que el índice de bonos corporativos iBoxx euro registre máximos récord.

Imagen de archivo de la sede del Banco Central Europeo iluminada con el logo del euro en Fráncfort, Alemania, Marzo 12, 2016. REUTERS/Kai Pfaffenbach//

Los bonos respaldados por activos y la deuda garantizada también han subido en la última semana. Los retornos a cinco años en Italia, vistos como uno de los principales beneficiarios del alivio cuantitativo, cayeron casi el doble que sus pares españoles, portugueses, franceses y alemanes, el día que intervino Draghi. Una cosa está clara: el BCE tendrá que pensar de forma creativa y luego actuar con rapidez y a gran escala para generar tracción. El rendimiento de los bonos alemanes a 10 años, la referencia de endeudamiento de la zona euro, ya se encuentra en -0,3%.. “El BCE tiene que inventar algo que sorprenda al mercado. Necesitan proporcionar más, no menos, ser radicales en términos de lo que hacen y deben ser proactivos a la hora de hacerlo”, dijo Guy Miller, estratega jefe de mercado de Zurich Insurance Group.

A continuación indicaciones de lo que se espera.

1. Más pronto que tarde

    Las estimaciones sobre cuándo se lanzará el QE2 oscilan entre octubre y el primer trimestre de 2020. NatWest Markets espera que se reanude en octubre durante seis meses y prevé un anuncio en septiembre junto con una baja de 10 puntos básicos en la tasa de interés.

El mandato de Draghi termina en octubre y, con la vista puesta en su legado, podría aprovechar la reunión de ese mes para anunciar el lanzamiento del QE en noviembre, según Jack Allen-Reynolds, economista europeo de Capital Economics.

2. El tamaño importa

El BCE comenzaría con una compra mensual de activos de entre 20.000 y 30.000 millones de euros durante seis o 12 meses, según estimaciones de tres bancos. En la primera ronda de QE, lanzada en marzo de 2015, las compras mensuales alcanzaron un máximo de 80.000 millones de euros en 2016, bajando a 30.000 millones en diciembre de 2018, cuando finalizó el programa.

NatWest prevé un programa de seis meses por un valor total de 180.000 millones de euros. Barclays estima un programa mensual de entre 20.000 y 30.000 millones de euros desde enero.

Sin embargo, ABN Amro prevé un programa de 630.000 millones de euros con una duración de nueve meses, es decir, con compras por valor de 70.000 millones de euros al mes.

3. Reescribir las reglas

El BCE tendrá que cambiar sus normas de compra de bonos. Actualmente, tiene una regla que implica que cuanto más grande sea una economía, mayor será la cantidad de su deuda a comprar. Pero a veces recurre a cierta “flexibilidad” y, según los bancos, seguirá haciéndolo. Así, podría haber más compras de deuda italiana, española y francesa y menos títulos alemanes.

Como alternativa, el BCE podría volver a redactar las normas, según apunta un informe. La institución limita sus tenencias a no más de un tercio de la deuda de cada país, pero elevar este límite al 50% permitiría nuevas compras netas de hasta 1,1 billones de euros antes de que escasee la deuda alemana, estima Berenberg.

El límite para emisores fue diseñado para evitar que el BCE se convirtiera en una “minoría de bloqueo” entre los acreedores de un país y votara en contra de futuras propuestas de reestructuración de la deuda.

De acuerdo con las posibles soluciones que se están estudiando, esta restricción puede ser eludida despojando a los bancos centrales de sus derechos de voto.

4. Las empresas siguen contando

El BCE posee unos 178.000 millones de euros en deuda corporativa, tras haber añadido esta categoría a sus compras de activos en 2016, una pequeña parte de los 700.000 millones en valores corporativos admisibles y muy por debajo de los cerca de 2 billones de euros que posee en deuda pública. Eso sugiere que la deuda de empresas podría tener un rol más importante.

Allen-Reynolds, de Capital Economics, cree que cualquier nuevo programa se dividirá a partes iguales entre bonos públicos y corporativos, agregando que el aumento de la cuota de los bonos corporativos podría tener un mayor impacto en el mercado. Sin embargo, comprar deuda corporativa implica más riesgo.

5. ¿Comprar... bonos bancarios?

Una gran pregunta es si el QE podría ampliarse para incluir bonos bancarios. Jeroen van den Broek, jefe de estrategia e investigación de Mercados Desarrollados de ING, estima que hasta 305.000 millones de euros de deuda bancaria podrían ser aptos para las compras.

Sin embargo, la compra de bonos de bancos podría ser problemática debido al papel del BCE como supervisor bancario. Por lo tanto, puede que no quiera dar la impresión de que se está subvencionando al sector.

Reporte de Dhara Ranasinghe y Virgina Furness, Reporte adicional de Sujata Rao, Gráficos de Ritvik Carvalho, Traducido por Tomás Cobos en la Redacción de Madrid, Editado en Español por Manuel Farías

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