July 18, 2018 / 12:56 PM / 5 months ago

Opositores a Ortega en Nicaragua se niegan a rendirse

MANAGUA (Reuters) - Desde “casas seguras”, cientos de opositores al presidente de Nicaragua Daniel Ortega planeaban el miércoles los próximos pasos para presionar por la salida del líder izquierdista luego de que sus leales, apoyados por la policía, retomaran horas antes el último bastión de resistencia en el país.

Miembros de las Fuerzas Especiales de la Policía Nacional en una patrulla tras un enfrentamiento con manifestantes en la comunidad indígena de Monimbó en Masaya, Nicaragua, July 17, 2018. REUTERS/Oswaldo Rivas

Protestas esporádicas, grandes marchas y presión internacional son algunas de las opciones que barajan los principales líderes de la resistencia contra Ortega luego de tres meses de manifestaciones que han dejado 279 fallecidos, miles de heridos y cientos de detenidos.

“Aquí no se rinde nadie”, dijo, exigiendo el anonimato, uno de los líderes del Movimiento 19 de abril, quien escapó el martes de Monimbó, un pequeño poblado indígena a unos 30 kilómetros al sur de Managua que fue asediado y tomado por las fuerzas leales a Ortega.

“Esto es como una pausa y volvemos”, agregó el joven, quien ahora comparte casa con varios compañeros que lograron escapar a la arremetida del martes de las fuerzas de choques leales al Gobierno que dejó al menos dos muertos, un joven y un policía, según el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH).

El miércoles, diversas organizaciones llevaron a cabo pequeñas concentraciones a lo largo del país de 6,2 millones de habitantes. Por la mañana, el movimiento campesino hizo un plantón en la cárcel El Chipote, en Managua, exigiendo la liberación de dos de sus dirigentes apresados.

A ellos se les sumaron decenas de familiares de “presos políticos” detenidos durante las protestas que, con fotos de sus parientes, llegaron a las afueras de la cárcel para exigir su pronta liberación.

Según datos del CENIDH, actualmente hay un total de 226 presos políticos en toda la nación centroamericana.

“Hacen esto para que ya no sigamos en las calles”, dijo Jennifer Espinoza, prima de Cristopher Moreno, un estudiante de medicina de 17 años detenido desde la semana pasada en El Chipote, uno de los principales centros de tortura de la dictadura de Anastasio Somoza, derrocado por la Revolución Sandinista en 1979.

“Pero la gente sigue saliendo. No podemos dejar de protestar por las injusticias que están pasando”, agregó Espinoza portando un cartel con la foto de su primo que explicaba que fue detenido la semana pasada por “el delito” de prestar primeros auxilios a los manifestantes.

En el otro extremo del país, en la ciudad de Granada, el Movimiento 19 de abril pidió por la libertad de uno de sus dirigentes en la zona.

Otro grupo llamó a marchar en la tarde por “la justicia y democratización” frente a una universidad de Managua.

“QUE SE RINDA TU MADRE”

Las manifestaciones contra el Gobierno de Ortega, quien cursa su tercer mandato consecutivo, comenzaron a mediados de abril como reacción a una reforma al sistema de seguridad social, pero se ampliaron tras la violenta represión.

Los opositores exigen la renuncia del exguerrillero, quien enfrenta su peor crisis desde que asumió en 2007 y a quien acusan de amañar elecciones, controlar medios, manipular la justicia y querer instaurar una “dictadura familiar” junto con su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo.

La pareja presidencial ha negado esas acusaciones y las que los señalan de violar los derechos humanos de los manifestantes al asegurar que entre los fallecidos también hay policías.

La mayoría de miembros del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó el miércoles una resolución sobre Nicaragua en la que “reitera su enérgica condena por los actos de violencia, represión y violaciones de derechos humanos cometidos por la policía y grupos parapoliciales”.

Además, instan al Gobierno de Ortega a volver al diálogo congelado semanas atrás y a “acordar un calendario electoral”.

“La votación en la OEA es una contundente condena moral de América Latina y el Caribe al Gobierno de Nicaragua”, dijo José Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), el mayor gremio empresarial del país.

Los pobladores de las zonas más afectadas por las protestas agradecieron el fin de los bloqueos.

“Tengo una tiendita, pero desde que empezó esto (protestas) tengo tres meses sin trabajar”, se quejó Sagrario Morales, una residente de Monimbó, un pequeño pueblo indígena en Masaya que fue “liberado” el martes tras un intenso enfrentamiento entre manifestantes con morteros caseros y resorteras y simpatizantes de Ortega con pistolas, armas automáticas y escopetas.

“Ahora estoy alegre, alegrísima. No quiero que vuelvan estos desgraciados”, agregó frente a una pared con una sugerente consigna pintada: “Fuera los Ortega, que se rinda tu madre”.

Reporte de Diego Oré; Editado por Gabriela Donoso y Silene Ramírez

Nuestros Estándares:Los principios Thomson Reuters
0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below