September 12, 2008 / 5:40 PM / in 12 years

Huracán Ike amenaza Texas con muro de agua

Por Tim Gaynor

Hombres observan los daños causados por un muro de agua a consecuencia de la llegada del Huracán Ike en Galveston, Texas, EEUU, 12 sep 2008. El huracán Ike impactará en las próximas 24 horas la costa densamente poblada de Texas cerca de Houston, con un posible muro de agua de 6 metros en lo que podría ser la peor tormenta que azota el estado en casi medio siglo. Ike, un huracán de categoría 2 con vientos de 165 kilómetros por hora (kph), tocaría tierra a última hora del viernes o en la madrugada del sábado como un ciclón de categoría 3 con vientos de más de 178 kph, dijo el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos. Photo by Jessica Rinaldi/Reuters

GALVESTON, EEUU (Reuters) - El huracán Ike avanzaba el viernes hacia la costa de Texas empujando una pared de agua que podría causar muertes entre quienes desobedezcan las órdenes de evacuación, dijeron autoridades locales.

El nivel del mar subió rápidamente a lo largo de la costa de Texas, horas antes de que Ike impactara las zonas bajas cerca de Houston con una posible marea de 6 metros, en lo que podría ser la peor tormenta que azota el estado en casi medio siglo.

Las autoridades advirtieron que podría haber víctimas en las áreas costeras por las crecidas provocadas por Ike.

Ike, un huracán de categoría 2, avanzaba con vientos de 165 kilómetros por hora (kph) directamente hacia Houston, la cuarta mayor ciudad de Estados Unidos.

El huracán tocaría tierra a última hora del viernes o en la madrugada del sábado como un peligroso ciclón de categoría 3 con vientos de más de 178 kph, dijo el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos.

Mientras las olas castigaban comunidades del litoral que fueron mayoritariamente evacuadas, la Guardia Costera dijo que un barco carguero de 584 pies (178 metros) de eslora con 22 personas a bordo estaba con los motores averiados a unos 145 kilómetros al sudeste de Galveston.

Las condiciones del mar eran demasiado peligrosas como para intentar un rescate.

Cientos de miles de personas abandonaron Galveston, sobre una isla, siguiendo órdenes de evacuación. Las autoridades pidieron a los residentes que se apresuraran a marcharse antes de que los vientos de Ike hicieran peligrosa la circulación de automóviles.

“Váyanse ahora,” dijo Ed Emmett, administrador del condado de Harris.

“La crecida de la tormenta es más fuerte y es importante que las personas entiendan que esto es realmente un asunto de vida o muerte,” añadió.

Los futuros del crudo estadounidense subieron 2 dólares hasta cerca de 103 dólares por barril, reflejando la inquietud de los operadores ante la posibilidad de que las olas de Ike inunden la zona baja de las refinerías en la costa del Golfo, que procesan un 20 por ciento del combustible del país.

La firma de pronósticos Planalytics preveía “posibles grandes daños de largo plazo en las grandes ciudades de refinerías.”

En Galveston, arrasada en 1900 por un huracán considerado el desastre climático más letal en la historia de Estados Unidos, los residentes miraban el viernes con nerviosismo cómo las olas superaban el muro costero y rompían contra casas elevadas sobre columnas.

“Nunca había visto nada así antes. Estoy asustado. Me voy,” dijo Roy Patel, administrador de un hotel que había tapado con paneles de madera las oficinas del Economy Motel frente al mar antes de montarse en su automóvil e irse.

En el centro de Houston, el centro administrativo de la industria petrolera estadounidense a unos 80 kilómetros tierra adentro de Galveston, las tiendas cerraron y protegieron sus ventanas en la noche del jueves, preparándose para posibles vientos con fuerza de huracán.

Las autoridades dijeron que la mayoría de los residentes debían refugiarse en sus propias casas, pues la ciudad está a unos 15 metros sobre el nivel del mar.

El presidente George W. Bush dijo estar “profundamente preocupado” por el huracán y la suerte de los texanos.

“Es una enorme tormenta que se dirige hacia un gran centro de población,” dijo a periodistas en la Tinker Air Force Base en la ciudad de Oklahoma.

Ike llega justo 10 días después de que el huracán Gustav obligó a 2 millones de personas a huir de la costa de Luisiana y amenazó a Nueva Orleans, que aún se recupera de la devastación causada por Katrina.

“El mensaje más importante que puedo enviar es: no tomen esta tormenta ligeramente,” dijo el secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Michael Chertoff, en Washington. “Esta no es una tormenta con la que se pueda apostar,” agregó.

Pero en esta activa temporada de huracanes que ha mantenido en alerta al Atlántico y las costas del Golfo, Ike presenta un especial desafío por su largo alcance, mayor que el de Katrina.

Los vientos con fuerza de huracán afectarán un área de 195 kilómetros.

A las 1100 hora EDT (1500 GMT) el centro del huracán estaba a 320 kilómetros al sudeste de Galveston y se movía hacia el oeste noroeste a 19 kilómetros por hora.

Reporte adicional de Anna Driver en Houston y Jim Forsyth en San Antonio; Editado en español por Esteban Israel

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